Irene Arriaza (violín), Iván Galindo (violonchelo) y Sara Oliu (piano) participan en el Festival Virtuoso&Belcanto con obras de Mendelssohn y Shostakovich
Cada verano, Lucca —cuna de Puccini, Boccherini y Catalani, y escenario donde floreció el genio de Paganini— se convierte durante dos semanas en un campus musical al aire libre. Claustros, jardines y plazas históricas de la ciudad toscana acogen al Virtuoso & Belcanto Festival, que en su undécima edición sigue reuniendo a solistas y músicos de las orquestas más prestigiosas del mundo, de la Filarmónica de Berlín a la Real Concertgebouw.
Formar parte de este festival —ya sea a través de sus cursos avanzados, sus concursos reservados a los alumnos matriculados o sus conciertos con artistas invitados— supone para un joven músico una oportunidad excepcional: estudiar con algunos de los maestros más importantes del panorama internacional, medirse en un entorno de altísimo nivel y actuar ante un público conocedor, en los mismos escenarios que vieron nacer la gran tradición virtuosística romántica.
Es este tipo de experiencias las que complementan la formación que reciben en la Fundación Barenboim-Said nuestros alumnos Irene Arriaza González (violín), Iván Galindo Esteban (violonchelo) y Sara Oliu Sánchez (piano), tres jóvenes talentos que ya acumulan premios internacionales y actuaciones como solistas en escenarios de referencia como el Carnegie Hall de Nueva York o el Palacio Euskalduna.